En foco 04/2018: Preservar el amor

hace 9 meses | nacworld Team | en el grupo nacworld

Cualquiera puede ser fiel ¡cuando le va bien! ¿Y cuando falta lo más necesario? El Apóstol de Distrito John L. Kriel (África del Sur) pide tener determinación justamente cuando la vida nos impone desafíos.

Cuando el Apóstol Mayor dio a conocer el lema para 2018 –Fieles a Cristo– mencionó cuatro puntos sobre cómo podemos vivir esta fidelidad. Ser fieles a Cristo significa: seguir su ejemplo, preservar el amor también en tiempos difíciles, querer servir y cumplir nuestras promesas. Nos deberíamos tomar tiempo para reflexionar sobre cada uno de estos puntos, pues estoy convencido de que hallaremos en ellos una plenitud de alimento espiritual que fortalecerá nuestra fe.

El punto "preservar el amor, también en tiempos difíciles" me hizo recordar un hecho que volvió a estar presente en mí. Sucedió hace algunos años. En aquella época yo era un joven Obispo. Una hermana que estaba internada en un hospital había pedido una visita pocas semanas antes de Navidad. Estaba gravemente enferma y tenía un pedido: que yo le dijera a su hija de siete años que ella nunca más saldría del hospital para volver a casa. La hermana emocionalmente no era capaz de explicárselo a su hija.

Esto no era nada fácil para mí, pero se lo prometí. Cuando visité a la pequeña niña estaba entusiasmada porque justo había pasado a segundo año. "Ahora sólo falta que mi mami salga del hospital y vuelva a casa para que podamos festejar juntas la Navidad". En ese punto le manifesté que su mamá ya no volvería a casa: "El Señor Jesús la llevará con Él".

Entendió de inmediato lo que esto significaba. Lloramos los dos. Hoy todavía escucho su respuesta: "Obispo, sé lo que esto significa. Pero yo igual seguiré amando a Jesús". Aunque Jesús le sacara a la persona que más amaba, igual estaba dispuesta a seguir amándolo fielmente.

En Juan 15:9 leemos: "Como el Padre me ha amado, así también yo os he amado; permaneced en mi amor". Aquí queda claro que Jesús estaba muy seguro del amor de su Padre, a pesar de que

  • fue condenado como inocente.
  • muchas personas lo odiaban por cumplir la voluntad de Dios.
  • fue traicionado por alguien a quien Él amaba.

Les dijo a sus discípulos: "Como el Padre me ha amado, así también yo os he amado", y los exhortó: "Permaneced en mi amor". Jesús quería que preservaran el amor a Él también en tiempos difíciles. Entonces, este es un punto que cómo podemos llevar a la práctica el lema de este año: amémoslo tan incondicionalmente como Él nos ama.

Ser fiel a Jesús se pone a prueba bajo condiciones difíciles. Pues si todo va bien, por lo general es fácil amar. Cuando uno vive en una casa segura, tiene una habitación cálida y se despierta en una cama blanda, y puede desayunar con la madre, el padre y los demás hermanos, resulta fácil agradecer a Dios. Pero muchas personas no tienen todo esto. ¿Qué pasa cuando uno no tiene ni lo más necesario para vivir? ¿Todavía es capaz de amar al Señor y serle fiel?

Tengamos todos la firme determinación de que las circunstancias de la vida con las que quizás nos encontremos en el curso del año, no puedan afectar en nada a nuestro amor por el Señor.




Foto: Oliver Rütten

Autor: John Leslie Kriel

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