Catecismo

10 La doctrina de las cosas futuras

El obrar de Dios tiene como objetivo hacer accesible la salvación a la humanidad. Su voluntad de salvación está dirigida a todos los hombres en el pasado, el presente y el futuro. La historia de la salvación se desarrolla de acuerdo con el sabio plan de Dios (ver 4.4). En la certeza de que Dios es fiel, se puede esperar confiadamente el cumplimiento de las demás promesas divinas (He. 10:23).

La doctrina de las cosas futuras (escatología) tiene su fundamento en los enunciados de la Sagrada Escritura. Muchas indicaciones sobre acontecimientos de la futura historia de la salvación se pueden tomar de los Evangelios y de las epístolas de los Apóstoles.

Otros enunciados centrales se encuentran en el Apocalipsis de Juan, que habla de las cosas futuras en forma simbólica. En esta importante fuente de esperanza en el futuro, el Señor afirma reiteradamente la promesa de su retorno, revela cómo continuará la historia de la salvación y permite formarse una idea de su futuro obrar.

10.1 El retorno de Jesucristo Volver arriba

Apoyado en el Apostolicum, el segundo artículo de la fe profesa: “Yo creo en Jesucristo, el unigénito Hijo de Dios, [...] ascendió al cielo, y está sentado a la diestra de Dios, el Padre todopoderoso, de donde vendrá nuevamente".

Esto se desarrolla en el noveno artículo de la fe: “Yo creo que el Señor Jesús vendrá nuevamente tan seguro como ascendió al cielo y que tomará consigo a las primicias de los muertos y los vivos que esperaron su venida y fueron preparadas".

Jesucristo viene nuevamente: este es un enunciado central del Evangelio. Desde su ascensión, los Apóstoles de la antigüedad y de este tiempo proclaman el retorno del Señor. Ser aceptados por Él en ese acontecimiento es la meta de la fe de los cristianos nuevoapostólicos.

10.1.1 La promesa del retorno de Jesucristo Volver arriba

En sus palabras de despedida, Jesucristo dio a sus Apóstoles la promesa de su retorno: “Y si me fuere y os preparare lugar, vendré otra vez, y os tomaré a mismo, para que donde yo estoy, vosotros también estéis" (Jn. 14:3). Esta promesa del Señor fue confirmada por los ángeles mientras ascendía al cielo: “Y estando ellos con los ojos puestos en el cielo, entre tanto que él se iba, he aquí se pusieron junto a ellos dos varones con vestiduras blancas, los cuales también les dijeron: Varones galileos, ¿por qué estáis mirando al cielo? Este mismo Jesús, que ha sido tomado de vosotros al cielo, así vendrá como le habéis visto ir al cielo" (Hch. 1:10-11).

Cuál será el día y la hora en que retorne Jesucristo, esto no lo sabe ningún hombre ni ningún ángel; sólo Dios lo sabe. El Hijo de Dios pide reiteradamente que se esté velando: “Velad, pues, porque no sabéis a qué hora ha de venir vuestro Señor" (Mt. 24:42; comparar con Lc. 21:36).

Mediante parábolas, Jesús clarifica su advertencia de velar y esperarlo a toda hora con fe (Mt. 24:43-51; 25:1-30). Los primeros Apóstoles del cristianismo estimulaban a los creyentes a que se preparasen para el retorno del Señor. Así el Apóstol Pablo se dirigió a la iglesia de Corinto con el llamado a la oración usado en aquel tiempo: “¡Maran-ata!", que significaNuestro Señor viene!" o: “¡Nuestro Señor, ven!" (1 Co. 16:22).

El llamado a estar velando también se pone de manifiesto en el libro del Apocalipsis de Juan. Jesucristo dice allí: “He aquí, yo vengo pronto" (Ap. 3:11; 22:7, 12 y 20), exhortando con ello a cada creyente a orientar su vida conscientemente al retorno de Cristo (ver 10.1).

La espera del cumplimiento de las promesas del Señor también hoy está en el centro de la fe nuevoapostólica, así como la esperanza de poder vivir personalmente el retorno de Cristo y el arrebatamiento para estar con Él. En 1 Juan 3:2 dice al respecto: “Amados, ahora somos hijos de Dios, y aún no se ha manifestado lo que hemos de ser; pero sabemos que cuando él se manifieste, seremos semejantes a él, porque le veremos tal como él es".

10.1.2 Hechos que acontecerán en el retorno de Cristo Volver arriba

Los hechos que rodearán al retorno de Cristo están descriptos en diferentes epístolas de Pablo:

1Tesalonicenses 4:15-17

Por lo cual os decimos esto en palabra del Señor: que nosotros que vivimos, que habremos quedado hasta la venida del Señor, no precederemos a los que durmieron. Porque el Señor mismo con voz de mando, con voz de arcángel, y con trompeta de Dios, descenderá del cielo; y los muertos en Cristo resucitarán primero. Luego nosotros los que vivimos, los que hayamos quedado, seremos arrebatados juntamente con ellos en las nubes para recibir al Señor en el aire, y así estaremos siempre con el Señor."

1 Corintios 15:51-52

He aquí, os digo un misterio: No todos dormiremos; pero todos seremos transformados, en un momento, en un abrir y cerrar de ojos, a la final de la trompeta; porque se tocará la trompeta, y los muertos serán resucitados incorruptibles, y nosotros seremos transformados."

Filipenses 3:20-21

Mas nuestra ciudadanía está en los cielos, de donde también esperamos al Salvador, al Señor Jesucristo; el cual transformará el cuerpo de la humillación nuestra, para que sea semejante al cuerpo de la gloria suya, por el poder con el cual puede también sujetar a mismo todas las cosas."

Estos pasajes bíblicos tienen importancia central para la fe en el retorno de Cristo. Considerando todos ellos, resulta lo siguiente:

En el retorno del Señor, en primer término los muertos que murieron en Cristo resucitarán incorruptibles, como asimismo los vivientes que se dejaron preparar para su retorno, vivirán el milagro de la transformación sin tener que pasar por la muerte del cuerpo. Por lo tanto, los muertos y los vivientes recibirán un cuerpo semejante al cuerpo glorificado de Cristo. Luego serán arrebatados juntos hacia el Señor, quien no descenderá a la tierra. Así serán llevados hacia la eterna comunión con el trino Dios. Estos acontecimientos forman parte de la Primera Resurreción conforme a Apocalipsis 20:5-6 (ver 10.5).

Los enunciados de Mateo 24:40-41 y Lucas 17:34 muestran que en el retorno de Cristo, el Señor provocará una separación, una división en los hombres en lo que concierne a su vida cotidiana, llevando a cabo, en este sentido, un juicio. Al respecto dice 2 Corintios 5:10: “Porque es necesario que todos nosotros comparezcamos ante el tribunal de Cristo, para que cada uno reciba según lo que haya hecho mientras estaba en el cuerpo, sea bueno o sea malo" (comparar con Ro. 14:10). Este reconocimiento no lleva al creyente a sentir temor, sino que lo alienta a esforzarse en forma consecuente por alcanzar la meta de su fe (1 Ts. 5:9).

Una de las convicciones fundamentales de la fe nuevoapostólica es que Jesucristo llevará consigo a su comunidad nupcial. De ahí surge para los creyentes la esperanza de no tener que pasar por la muerte física, sino de ser transfigurados: “Y por esto también gemimos, deseando ser revestidos de aquella nuestra habitación celestial;[...] porque no quisiéramos ser desnudados, sino revestidos, para que lo mortal sea absorbido por la vida.Mas el que nos hizo para esto mismo es Dios, quien nos ha dado las arras del Espíritu" (2 Co. 5:2, 4 y 5).El arrebatamiento en el retorno de Cristo le está prometido en primer término a aquellos a quienes les fue dispensado el renacimiento de agua y Espíritu, que creen en Jesucristo y lo siguen. Si además de ellos, Dios dispensará la gracia del arrebatamiento a otras personas, queda sustraído del enjuiciamiento humano y está sujeto a la decisión de Dios.

10.1.3 La comunidad nupcial Volver arriba

El encargo de los Apóstoles consiste en preparar a la Iglesia de Cristo para ser unida con Jesucristo en su retorno, conforme a las palabras del Apóstol Pablo: “Porque os celo con celo de Dios; pues os he desposado con un solo esposo, para presentaros como una virgen pura a Cristo" (2 Co. 11:2). Lavirgen pura" hace referencia a laesposa", una imagen de la comunión escatológica de los santos (Ap. 19:7).

Recién en el retorno de Cristo se manifestará quién pertenece a la esposa del Señor. Entre las características de aquellos que pertenecen a la esposa está que esperan cada día el retorno de Cristo y claman constantemente: “Y el Espíritu y la Esposa dicen: Ven" (Ap. 22:17 y 20).

Sobre esta comunión de los santos también se encuentran las imágenes de losciento cuarenta y cuatro mil" (Ap. 14:1-5) y delhijo varón" (Ap. 12:5). Estas imágenes también muestran rasgos característicos y hechos particulares.

De los ciento cuarenta y cuatro mil se puede leer: “Después miré, y he aquí el Cordero estaba en pie sobre el monte de Sion, y con él ciento cuarenta y cuatro mil, que tenían el nombre de él y el de su Padre escrito en la frente [...]. Estos son los que siguen al Cordero por dondequiera que va. Estos fueron redimidos de entre los hombres como primicias para Dios y para el Cordero;y en sus bocas no fue hallada mentira, pues son sin mancha delante del trono de Dios". La cantidad 144.000 tiene un carácter simbólico. Se deduce de la cantidad de las doce tribus de Israel y se refiere a la perfección divina.

La marca con los nombres del Cordero y de su Padre significa que los ciento cuarenta y cuatro mil son propiedad de Dios. Siguiendo a Cristo, llevan una vida acorde al Evangelio en palabras y obras (“en sus bocas no fue hallada mentira"; “son sin mancha"). Son calificados deprimicias" (en el texto griego: “primer fruto"), una indicación a las leyes de los sacrificios del Antiguo Testamento. Sonprimicias" todos aquellos que el Señor lleve consigo en su retorno, hablando simbólicamente: aquellos que Élsiega" (Ap. 14:15).

Apocalipsis 12 habla de una mujer vestida del sol, una imagen de la Iglesia de Cristo (ver 6.4.5), que da a luz un hijo varón. Este está amenazado por un dragón, pero es arrebatado para Dios (Ap. 12:5). El varón simboliza la multitud de aquellos que serán arrebatados en el retorno de Cristo. El dragón es una imagen de Satanás (Gn. 3:1; Ap. 12:9). Este no puede impedir la consumación ni el arrebatamiento de la comunidad nupcial.

EXTRACTO Volver arriba

La doctrina de las cosas futuras (escatología) tiene su fundamento en la Sagrada Escritura. (10)

Uno de los enunciados centrales del Evangelio es el retorno de Jesucristo. Ser aceptados por Él en ese acontecimiento es la meta de la fe de los cristianos nuevoapostólicos. (10.1)

Jesucristo dio a sus Apóstoles la promesa de su retorno. Esta promesa fue confirmada por ángeles. Cuál será el día y la hora en que retorne Jesucristo, esto no lo sabe ningún hombre ni ningún ángel; sólo Dios lo sabe. Cada creyente es exhortado a orientar su vida hacia el retorno de Cristo. (10.1.1)

En el retorno de Cristo, resucitarán en primer término los muertos en Cristo. Los vivientes que se dejaron preparar para su retorno, recibirán un cuerpo semejante al cuerpo glorificado de Cristo. Luego todos juntos serán arrebatados y llevados hacia la eterna comunión con Dios. (10.1.2)

El encargo de los Apóstoles consiste en preparar a la comunidad nupcial para el retorno de Jesucristo. (10.1.3)

Recién en el retorno de Jesús se manifestará quién pertenece a laesposa" del Señor, es decir a aquellos que serán arrebatados. Ellos también son llamadosprimicias". Otra imagen para la comunidad nupcial es la delhijo varón", un símbolo numérico para ella es el deciento cuarenta y cuatro mil". (10.1.3)

10.2 Las bodas del Cordero Volver arriba

Inmediatamente después del arrebatamiento de la esposa siguen las bodas del Cordero. La imagen de la fiesta de bodas escatológica se encuentra en Apocalipsis 19:6-9. Alude a la comunión perpetua de las primicias con su Señor y la participación en su gloria (Col. 3:4; 1 Jn. 3:2).

La imagen del Cordero ya es usada en Isaías 53:4-7; muestra que el Mesías que vendrá ofrecerá su sacrificio para redención de los hombres, bajo la voluntad de Dios. Juan el Bautista se refiere al Hijo de Dios con las palabras: “He aquí el Cordero de Dios, que quita el pecado del mundo" (Jn. 1:29).

En el Apocalipsis de Juan se habla de múltiples maneras de Cristo como el Cordero. Apocalipsis 5:12 expresa que el Cordero que fue inmolado, fue el que obtuvo la victoria. Esto significa que el Hijo de Dios humillado y crucificado es al mismo tiempo triunfante y vencedor. El Cristo crucificado es el que vendrá nuevamente, el Novio (ver 10.1.3).

Mientras se festejen las bodas del Cordero, los hombres sobre la tierra tendrán que padecer el dominio de Satanás, la gran tribulación.

10.3 La gran tribulación Volver arriba

Mientras la Obra Redentora del Señor esté sobre la tierra, la creación material quedará bajo una especial protección de Dios (Ap. 7:3). Después del retorno de Cristo comenzará un tiempo en el que los hombres y la creación estarán librados al poder de Satanás; todo padecerá bajo esas circunstancias.

Ese período puede relacionarse con lahora de la pueba que ha de venir sobre el mundo entero, para probar a los que moran sobre la tierra" citada en Apocalipsis 3:10. Ya se la menciona en Daniel 12:1 como eltiempo de angustia".

El gran despliegue de poder de Satanás en la gran tribulación supera ampliamente las pruebas y la gravedad de las aflicciones por las que debe pasar la Iglesia antes del retorno del Señor. La comunidad nupcial será arrebatada antes de comenzar la gran tribulación (Ap. 3:10; 12:5 y 12).

En la imagen de la mujer vestida del sol que dio a luz al hijo varón, se muestran aquellos que pertenecen a la Iglesia de Cristo, pero que no fueron arrebatados. Ellos seguirán experimentando ahora en eldesierto", es decir, en una condición de aflicción y privación, el acompañamiento divino y atención espiritual (Ap. 12:6).

También en ese tiempo de reinado de Satanás y sus poderes, los hombres se confesarán imperturbables a Cristo, no adorarán al anticristo y serán matados por causa de su confesión (Ap. 13:10 y 15; comparar con Ap. 14:12-13). Los testigos imperturbables de Cristo se convertirán en mártires.

10.4 La venida del Señor con poder y gran gloria Volver arriba

Después de las bodas en el cielo, el Hijo de Dios retornará a la tierra junto con las primicias (Ap. 19:11-16). El Señor predijo este acontecimiento refiriéndose a su venidacon poder y gran gloria" (Mt. 24:29-30). De allí en más, Jesucristo revelará su poder divino sobre la tierra y todos le verán (Ap. 1:7). Él, el Rey de reyes y Señor de señores, le quitará a Satanás y su séquito todo poder y pondrá fin al tiempo de la gran tribulación. El séquito de Satanás será sometido a juicio (Ap. 19:20). Satanás mismo será prendidomil años", “para que no engañase más a las naciones" (Ap. 20:1-3). Después de haber sido encerrado Satanás y arrojado al abismo, tendrá lugar la resurrección de los mártires de la gran tribulación (Ap. 20:4).

10.5 La Primera Resurrección Volver arriba

La expresiónPrimera Resurrección" sólo se encuentra en la Sagrada Escritura en Apocalipsis 20:5-6, vinculada con una importante bienaventuranza: “Bienaventurado y santo el que tiene parte en la primera resurrección; la segunda muerte no tiene potestad sobre éstos". Estos bienaventurados, es decir, aquellos que han sido arrebatados en el retorno de Cristo y los mártires de la gran tribulación, quedan exceptuados del juicio final.

1 Corintios 15:20 y 22-24 alude alorden" que seguirá la resurrección de los muertos: “Mas ahora Cristo ha resucitado de los muertos; primicias de los que durmieron es hecho[...]. Porque así como en Adán todos mueren, también en Cristo todos serán vivificados. Pero cada uno en su debido orden: Cristo, las primicias; luego los que son de Cristo, en su venida. Luego el fin, cuando entregue el reino al Dios y Padre, cuando haya suprimido todo dominio, toda autoridad y potencia".

El Apóstol Pablo destaca entonces tres aspectos principales:

  • Primero resucitó Cristo, Él es la primicia de los que resucitan. Toda esperanza de resurrección se basa en la resurrección de Jesucristo.

  • La resurrección que sigueluego" les ha sido prometida a los que son de Cristo cuando Él venga: en su retorno resucitarán los muertos en Cristo, que luego serán arrebatados junto con los vivientes transfigurados (ver 10.1.2). En relación con la venida de Cristo con poder y gran gloria les ha sido prometida la resurrección a los mártires de la gran tribulación. La gran resurrección comprende ambos acontecimientos. Para todos los que participarán de la misma vale: “Serán sacerdotes de Dios y de Cristo, y reinarán con él mil años" (Ap. 20:6).

  • Elfin" mencionado por el Apóstol Pablo en 1 Corintios 15:24, se refiere al juicio final. Previamente tendrá lugar la resurrección general de los muertos.

10.6 Continuación de la historia de la salvación Volver arriba

Después de finalizada la Primera Resurrección, Cristo establecerá su reino de paz sobre la tierra. Su reinado se manifestará plenamente. Él es el Príncipe de paz (Is. 9:6); Satanás estará atado y ya no podrá tentar a nadie a cometer pecado. No obstante, los hombres seguirán siendo pecadores, ya que la inclinación al pecado no será anulada. Se nacerá y se morirá, pues la muerte tampoco habrá sido anulada todavía (Ap. 20:14; comparar con Is. 65:20-21).

Quedan exceptuados de ello, los sacerdotes de Dios y de Cristo, que tendrán un cuerpo espiritual semejante al del Señor (1 Co. 15:44).

El reinado de Cristo, del cual hará participar a los suyos como el sacerdocio real, durarámil años", un símbolo de un tiempo largo, pero limitado (Ap. 20:6). El Evangelio podrá ser difundido sin obstáculos; consiguientemente, durante ese tiempo será ofrecida salvación: serán llevadas las buenas nuevas tanto a los hombres que vivan sobre la tierra como también a las almas que se encuentren en las esferas de los difuntos. Así, al final del reino de paz todos los hombres de todos los tiempos habrán entrado en contacto con el Evangelio de Cristo.

El reino de paz finalizará cuando Satanás sea soltado y tenga oportunidad de engañar a los hombres por última vez. Luego de su derrota definitiva será juzgado ylanzado en el lago de fuego" (Ap. 20:7-10). El mal en todas sus formas será ineficaz para siempre.

Ahora tendrá lugar la resurrección de los muertos para el juicio (Ap. 20:11-15). Cristo juzgará a todos los hombres que no participaron de la Primera Resurrección.

Será definitoria para la condena, la última posición adoptada por el hombre ante Cristo. El que lo rechace yno se halló inscrito en el libro de la vida", quedará en un estado de aflicción alejado de Dios.

Aquellos que hallen gracia en el juicio final, serán moradores de la nueva creación de Dios y podrán estar en eterna comunión con Él.

Para aquellos que ya reinaron con Cristo como el sacerdocio real en el reino de paz, se cumplirá en la nueva creación la promesa: “Sus siervos le servirán,y verán su rostro, y su nombre estará en sus frentes. No habrá allí más noche; y no tienen necesidad de luz de lámpara, ni de luz del sol, porque Dios el Señor los iluminará; y reinarán por los siglos de los siglos" (Ap. 22:3-5).

La espera de 2 Pedro 3:13 se habrá hecho realidad: “Pero nosotros esperamos, según sus promesas, cielos nuevos y tierra nueva, en los cuales mora la justicia" (comparar con Is. 65:17). Dios pondrá una nueva creación en el lugar de la vieja, y se cumplirán las palabras: “Él [Dios] morará con ellos; y ellos serán su pueblo, y Dios mismo estará con ellos como su Dios" (Ap. 21:3). Este reino de Dios será eterno; entonces Dios será todo en todos (1 Co. 15:28).

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Al arrebatamiento de la comunidad nupcial le siguen las bodas del Cordero. La imagen de la fiesta de bodas escatológica alude a la comunión perpetua de las primicias con el Señor. (10.2)

Jesucristo como el Cordero significa que el Hijo de Dios humillado y crucificado es al mismo tiempo triunfante y vencedor; es el Novio. (10.2)

Después del retorno de Cristo comienza un tiempo en el que los hombres y la creación estarán librados al poder de Satanás: la gran tribulación. En la imagen de la mujer vestida del sol que dio a luz al hijo varón, se muestran aquellos cristianos que no fueron arrebatados hacia Jesucristo. Ellos seguirán experimentando acompañamiento divino y atención espiritual. (10.3)

Después de las bodas en el cielo, el Hijo de Dios retornará a la tierra junto con las primicias y pondrá fin al tiempo de la gran tribulación. El séquito de Satanás será sometido a juicio. (10.4)

Después de haberle sido quitados sus poderes a Satanás, tendrá lugar la resurrección de los mártires de la gran tribulación. (10.4)

En la Primera Resurrección tendrán parte aquellos que han sido arrebatados en el retorno de Cristo, así como los mártires. Ellos quedan exceptuados del juicio final. (10.5)

Después de finalizada la Primera Resurrección, Cristo establecerá su reino de paz sobre la tierra. Al final del reino de paz todos los hombres de todos los tiempos habrán entrado en contacto con el Evangelio de Cristo. Luego de que Satanás tenga oportunidad de engañar a los hombres por última vez será derrotado definitivamente y será juzgado. El mal en todas sus formas será ineficaz para siempre. (10.6)

Tendrá lugar la resurrección de los muertos para el juicio. Aquellos que hallen gracia en el juicio final, serán moradores de la nueva creación de Dios y podrán estar en eterna comunión con Él. (10.6)